La lista roja
Estos datos no se comparten con fans en ningún caso:
- Tu nombre legal y tus apellidos.
- Tu dirección, tu barrio o tu código postal.
- Tu ciudad exacta, si no quieres ser localizable.
- Tu lugar de trabajo o de estudio.
- Tu número de teléfono y tus mensajerías personales.
- Tus redes sociales personales.
- Tus datos de pago: IBAN, PayPal personal, número de tarjeta.
- Fotos de tus documentos o de cualquier papel con tu nombre.
- Nombres de tus familiares, tu pareja o tus hijos.
La lista amarilla
Hay información que no es peligrosa por sí sola pero que, sumada, dibuja un mapa de ti. Úsala con cuidado:
- El país donde vives, la región, el clima de hoy.
- Tu edad exacta o tu fecha de cumpleaños.
- Tus horarios reales.
- Lugares que frecuentas: gimnasio, cafetería, playa.
- Eventos locales: la feria de tu ciudad, un partido de tu equipo.
Un fan que junta "es de la costa", "trabaja por las mañanas", "va al gimnasio a las siete" y "mañana hay fiesta en su pueblo" puede acercarse mucho a ti. Si quieres compartir algo personal, cambia los detalles o hazlo con retraso.
Cómo responder cuando preguntan
La mayoría de los fans preguntan por curiosidad, no con mala intención. Puedes responder con simpatía sin dar el dato:
- "¿De dónde eres?" → "De un sitio con buen clima. ¿Y tú?"
- "¿Cómo te llamas de verdad?" → "Aquí soy [tu nombre artístico], y así me gusta."
- "¿Tienes Instagram?" → "Todo lo mío está aquí."
- "Pásame tu WhatsApp" → "Prefiero hablar aquí, contesto siempre."
Si alguien insiste después de una respuesta así, es una señal de alarma. Bloquéalo; lo explicamos en bloquear usuarios.
Lo que HerFans protege por ti
Tu nombre legal no aparece nunca en tu perfil. Tus fans pagan a la plataforma, no a ti, así que no ven tus datos de cobro. Tus documentos de verificación se guardan aparte, en un almacenamiento protegido, y solo los ve el equipo que revisa. Ni siquiera un miembro de tu equipo puede acceder a tus datos de cobro ni a tu documento. Pero todo eso se pierde si tú misma das el dato en un mensaje.
Datos que se escapan sin querer
Además de lo que dices, cuida lo que muestras: una carta en la mesa, el logo de tu empresa en una taza, la vista por la ventana, la ubicación guardada en una foto. Repasa detalles del fondo y metadatos de fotos. Y si te escriben fuera de la plataforma, usa siempre tu correo de trabajo, como explicamos en correo y teléfono separados.
Cuando la confianza crece
Con el tiempo tendrás suscriptores que te escriben cada semana y con quienes hay buena relación. Es natural que quieras abrirte más. Hazlo con tu personaje, no con tus datos. Puedes contar cómo te sientes, qué te gusta, qué planes tienes, sin decir dónde, con quién ni cuándo exactamente. Esa cercanía es real y no te expone.
Tu privacidad es parte de tu seguridad. Crea tu cuenta y decide desde el principio qué se queda solo para ti.